La cinemática es el núcleo del fútbol (1)

Escrito el 20/04/2021
Comité Olímpico Colombiano


Ingeniero José Manuel Cogollo.


Por José Manuel Cogollo Pineda.
Ingeniero Mecánico, comentarista de fútbol y catedrático

A la pregunta ¿qué es el fútbol? ya leo la respuesta en sus mentes... es un deporte… es un juego… es movimiento.
Sí… eso es…

Realmente el fútbol, el baloncesto, el voleibol,  el béisbol y muchos otros deportes, son juegos, son deportes, vistos desde el ojo del observador  del común.
Pero visto desde las ciencias naturales, el fútbol, el baloncesto, el voleibol, el tenis, el béisbol, el ciclismo, el automovilismo, el motociclismo, el atletismo y muchos otros deportes, son básicamente  MOVIMIENTO,   y como tales, se rigen por las leyes del movimiento.

Fueron los principios de Galileo los que llevaron a Newton a definir las leyes del movimiento.
Las cantidades cinemáticas, cinéticas y de energía, que corresponden a  la posición, desplazamiento, velocidad, aceleración, tiempo, fuerza, potencia y energía son visibles  en el futbol.

La cinemática es el estudio del movimiento de las partículas, sin tener en cuenta las causas que producen ese movimiento, y, cómo se relacionan a través de expresiones matemáticas, la posición, desplazamiento, velocidad, aceleración y el tiempo, respecto a un marco de referencia.

La cinética hace referencia al movimiento de los cuerpos, teniendo en cuenta las causas que lo producen, en este caso, las fuerzas que actúan y producen ese movimiento, y su estudio se basa en la segunda ley de Newton.

La energía cinética relaciona la masa y la velocidad, y en los futbolistas  juega un papel trascendente.
La cantidad de movimiento relaciona la masa y la velocidad del deportista.
Y en la energía potencial, relacionamos la masa la gravedad y la altura, que se  hace visible en los defensores centrales, porteros y delanteros, siempre que ellos se levanten de la superficie terrestre, para buscar el balón,  ya sea con su cabeza o, en el caso de los porteros, con sus manos.

La potencia relaciona la fuerza y la velocidad. Se aprecia cuando el delantero combina sus cantidades cinemáticas y cinéticas de fuerza y velocidad y se abre campo, ante la mirada impávida de sus defensores, quienes le abren paso a esa avalancha llena  de  potencia. Ese era el gran encanto de Ronaldo.

Por su parte, la biomecánica , estudia la relación de todas las fuerzas que actúan sobre la estructura ósea, muscular y de ligamentos del cuerpo humano, teniendo como base la estructura de la columna vertebral, su unión con el cráneo y el sacro, las fuerzas de las extremidades superiores e inferiores, al igual que las fuerzas que soportan el pie y cómo todas esas fuerzas toman una interrelación trascendente con el fútbol, a través de la relación balón-jugador.

Eso aplica en Cristiano Ronaldo, al levantarse más de un metro sobre el defensor y conseguir una imborrable anotación de cabeza.
Los grandes clubes y los países con alta tecnología deportiva lo hacen…saben a qué van...cuándo van a competir  y toda su cinemática, su cinética,  su energía  y su biomecánica se guarda y se silencia, como si fuera un secreto de estado.

Además, las cantidades cinemáticas, cinética y de energía se cruzan en una transversalidad   e integralidad, con  la biomecánica del deportista, la cual se refleja en el desarrollo muscular de sus fuerzas, en el incremento, en la  resistencia de sus ligamentos y en el gran soporte de su estructura ósea.

Es ese el objetivo principal de este texto, llevar el pensamiento del común a las estructuras del pensamiento cinemático, cinético, de energía y de biomecánica.
Este texto hace un análisis cuantitativo de las cantidades cinemáticas, cinéticas y de energía, que intervienen en el fútbol, datos que son  de gran importancia para técnicos, jugadores, preparadores físicos, dirigentes, comisiones técnicas, periodistas, en la evaluación de los colectivos de fútbol.

Hace, además, una invitación a medir y a evaluar las cantidades cinemáticas en el fútbol, mediante rejillas de evaluación, ligadas a medir el rendimiento de los jugadores y a explicar el porqué de los resultados de los técnicos.

Son  las cantidades cinemáticas, de posición, desplazamiento y tiempo, las que  llevan al jugador  al marco conceptual de la “interpretación del juego”.
Otras variables, como la velocidad y la aceleración le entregan el encanto al fútbol.

Mientras que las magnitudes de las fuerzas, que van en el fútbol, desde 8 Newton, en un cabezazo, hasta 170 Newton, que corresponde a un remate de Roberto Carlos, Cristiano, Mbappe o Ronaldo, muestran su importancia en la carrera deportiva de quienes marcan diferencia en el fútbol.

Al final, un partido de fútbol es un dueño de energías; el técnico debe saber en cada partido, cuánta energía lleva a ese encuentro deportivo. Eso hizo Deschamps; su táctica la basó en la energía cinética de Mbappe, y por eso Francia fue campeón. Igual hizo Bilardo, con Maradona, y Zagalo, con Pelé .



Portada del libro La Cinemática es el núcleo del fútbol.


Como las transformaciones del fútbol las producen el pensamiento cinemático de los técnicos, su cuerpo y su mente deben estar impregnados de cinemática, cinética, biomecánica, potencia y energía.

Como  el jugador es el intérprete del pensamiento cinemático del técnico en la cancha,  entonces debe  hablar el mismo lenguaje del técnico, cinemática, cinética y energía.

Como el árbitro regula el juego y debe evaluar los ambientes de energía, para juzgar, le corresponde interpretar profundamente la fuerza, darle manejo al tiempo, prepararse en niveles superiores de velocidad y diferenciar, los efectos de la fuerza, cuando la fuerza  ataca a la velocidad, es decir, cuando la potencia de un jugador entra en disputa con la energía cinética del otro, siempre en busca de la posesión de balón, en un partido de fútbol.

La llegada del VAR al fútbol ha desatado la “VAR-dependencia” arbitral, porque dista  de las condiciones cinemáticas  del árbitro. Sobre la cinemática del árbitro se debió trabajar muchísimo, antes de haber pasado al VAR , y ahora, implementado el VAR,  su decisión de su uso, abuso y aplicación no es función del árbitro ni de los jugadores: es función de otro árbitro.

Y un árbitro que utilice, más de dos veces el VAR es un árbitro que no puede ser evaluado con  más de 6.0 en la escala del diez, porque dejó de ser árbitro y entró al grupo  de los  árbitros VAR-dependientes, lejos de la cinemática y cerca del confort.

Y como el dirigente quiere contratar los mejores, dirigir  y orientar procesos deportivos, su campo de acción no puede ser ajeno a la cinemática, la cinética, la energía y la biomecánica.
Si el hincha entendiera la energía y sus diferentes manifestaciones bajaría la violencia en el fútbol, pues reconocería, por qué el rival ganó.

Y como el fútbol es movimiento, los comunicadores están en la obligación de entrar al tema de la cinemática, cinética y energía, tendrían cómo hablar de igual a igual con  los técnicos y jugadores, en un estado superior del conocimiento y del movimiento, ya que el fútbol básicamente es movimiento y como generadores de información, transmitirían conocimiento y crecimiento al fútbol, visto desde afuera.

Al evaluar al deportista se debe mirar desde su integralidad, su técnica o experticia en su labor funcional, ligada a su motricidad fina o gruesa, a su desarrollo físico y corporal inherente  a su cinemática, a su cinética,  a su energía, a su biomecánica y a su desarrollo mental e interpretativo de su deporte.

Al medir el rendimiento de los deportistas, éste se basa en “rejillas de evaluación”, donde se califica lo cognitivo, lo procedimental y lo actitudinal, como las competencias básicas de evaluación, válida esta rejilla para jugadores, árbitros, técnicos, dirigentes y periodistas.  

Pertenece a lo cognitivo del deporte, la técnica; a lo procedimental, el desarrollo de la cinemática, la cinética, la energía, y la biomecánica y a lo actitudinal, la interpretación del deporte.

A la técnica le corresponde el 30 por ciento del desarrollo deportivo y el 70 por ciento restante, al desarrollo de las cantidades cinemáticas, cinéticas y de energía, y aunque la “interpretación del juego” es trascendente y pareciera estar en otro contexto, en cualquier deporte es función  del tiempo; la posición y el desplazamiento están inmersos, en las cantidades cinemáticas.

Es este análisis, el que permite evaluar muy cerca de la verdad, quién o quiénes han sido los mejores en sus deportes, en todos los tiempos, en todas las épocas, y permite comparar diferentes generaciones.

Estos dato, también pueden verificar proyecciones de rendimientos deportivos a futuro, con un alto grado de exactitud.
Cuando se miden las cantidades cinemáticas, el deportista  crece, porque sus cantidades cinemáticas se pueden comparar con las de  los mejores, y esa realidad va dejando ver,  en qué lugar del deporte se encuentra.

Las cantidades cinemáticas, cinéticas y de energía son visibles en el fútbol. Los clubes o selecciones campeonas las han desarrollado.
Brasil, pasó de equipos ricos en técnica a equipos balanceados entre su técnica, la cinemática y  su energía.
Alemania descuella el equilibrio, que busca tener  en sus jugadores una buena técnica y  una gran cinemática, que llega hasta la energía.
Por Holanda pasan muchos jugadores, antes de ir al fútbol de España, Inglaterra y Alemania; es como si en Holanda les dieran la pincelada que les falta, a su velocidad, a su fuerza, a su potencia, a su energía, a su biomecánica.
Inglaterra ha entendido que la cinemática de su fútbol ocupa el 90 por ciento de sus éxitos. De ahí que no alcanzamos  a ver jugadores de gran técnica, si vemos todas las expresiones de la energía, que están desarrolladas en grandes magnitudes, en sus jugadores.
En Sudamérica, Brasil, Argentina y Uruguay marcan diferencia en la cinemática, la cinética, la energía y la biomecánica del fútbol.

En un estado intermedio está Chile, motivado por sus cercanías a la estructura alemana y por lo que hacen técnicos avanzados que llegan a trabajar a ese país.
Naciones como Colombia, Paraguay, Perú y Ecuador persiguen, en ese orden, pero aún lejos en este campo, en la organización de su fútbol, visto desde el movimiento, visto desde la ciencia misma. Venezuela, un poco más atrás y Bolivia, atrás. México, tiene un estatus en este campo cinemático, muy representativo.

Las grandes transformaciones  del fútbol las hacen sus técnicos y sus adelantos cinemáticos. Desde el surgimiento de Rinus Michel, con  el esplendor de toda su cinemática, no ha surgido otro transformador. Guardiola podría serlo; es necesario verlo a nivel de selección.
Próxima edición: la cinemática en el fútbol colombiano.